Para matar a un vampiro se le debe atravesar el cuerpo con una estaca de modo que se clave en la tierra y de este modo asegurarlo a la tumba. La estaca debe ser de un rosal silvestre, álamo o fresno. En algunas zonas se prefería un hierro al rojo. Luego de estas operaciones se debe quemar el cuerpo y/o enterrarlo en un cruce de caminos.
Si el vampiro no es ubicado pronto sus primeras víctimas serán sus familiares cercanos, luego seguirán sus vecinos, comedidos y otros habitantes de la aldea. Recordemos que, al principio, los vampiros no pueden alejarse demasiado de sus tumbas.
Si el vampiro logra escapar de una emboscada existe el riesgo de que suba a lo alto del campanario, y grite el nombre de los cazadores, quienes morirán inevitablemente. En determinados sitios, el monstruo hace sonar el toque de los difuntos, y todos los que lo escuchan mueren instantáneamente en el lugar que estén. Si no se lo mata en los primeros siete años de vida vampírica, el engendro adquirirá renovados poderes, trayendo aún más ruina y desolación.
Existía también un método artificioso para matar vampiros. Consistía en dejar en el ataúd de del sospechoso un manojo de sogas entrelazadas con cientos de nudos. Si el muerto se despierta sentirá el irresistible impulso de desanudar la madeja, pasará largos y amargos días intentando la operación en vano, hasta consumirse, presumiblemente, de aburrimiento.
Si el vampiro no es ubicado pronto sus primeras víctimas serán sus familiares cercanos, luego seguirán sus vecinos, comedidos y otros habitantes de la aldea. Recordemos que, al principio, los vampiros no pueden alejarse demasiado de sus tumbas.
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Aelfwine.
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El artículo: Como matar un vampiro fue realizado por Los Otros Vampiros. Para su reproducción escríbenos a elespejogotico@gmail.com
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